Navigation: Home
Turismo

ASu nombre indígena fue TZAULAN o ZAULAN que significa “lugar de moscas”. Está ubicado junto a la laguna salitrosa que hoy se conoce con el nombre del mismo municipio.


            En 1523 fue ocupada pacíficamente por los españoles a cuyo frente vino el extremeño Alonso de Ávalos Saavedra, primo hermano de Hernán Cortés, y el navegante Andrés de Urdaneta. A su llegada consideraron conveniente atraer a los indígenas a un solo punto para fines de trabajo y catequesis, por lo que obedeciendo los ordenamientos de La Corona, construyeron un nuevo pueblo a la usanza española, calles muy anchas y rectas trazadas a línea de cordel, casas del Rey, muy amplia plaza central, Iglesia con atrio muy extenso y mesón.


            Ávalos recibió luego estas regiones como encomienda, designándose después a Sayula como Capital de La Provincia de Ávalos, cuya extensión primaria fue aproximadamente de una sexta parte del actual territorio del Estado de Jalisco, perteneciendo a ella en las diversas épocas coloniales las poblaciones de Atoyac, Apango, Cocula, Techaluta de Montenegro, Teocuitatlán de Corona, Zacoalco de Torres, Amacueca, Ajijic, Chapala, Tepec, San Juan Cosalá, Zapotitlán de la Laguna, Cuyacapán, Cuautla, Acatlán, Tizapán El Alto, Citala, Usmajac, Chiquilistlán, San Marcos, San Cristóbal, San Martín Tesistán, Santa Cruz de la Soledad, Ixtlahuacán, Santa Cruz de Cocula, Cocula, Tizapanito (hoy Villa Corona), Atotonilco El Bajo, Ameca, Amula, Tuxcacuesco, Zapotitlán, Mazatlán, Tonaya, Tamazula, Tuxpan y Zapotlán El Grande.


            La conquista espiritual fue realizada por los Frailes Franciscanos encabezados por el Andaluz Fray Juan de Padilla, iniciándose el primer foco de evangelización en Zapotlán de donde irradiaron los Frailes por toda la región, fundándose el Convento de San Francisco de Sayula en el año de 1573 y el Hospital de Indias de la Purísima Concepción en 1578.


            No se ha encontrado documento que confirme una fecha de fundación de la Sayula colonial, sin embargo, hay documentos que sugieren haya sido fundada entre 1545 y 1546.


            Durante la colonia la comarca prosperó basada en su comercio principalmente, así como en su industria y artesanía. Los sábados se efectuaba cuantioso tianguis. Certifica su importancia comercial el hecho de que fue una de las doce poblaciones a las que se autorizó el nombramiento de diputados al Tribunal Comercial llamado Real Consulado de Guadalajara, con jurisdicción sobre Zacoalco, Atoyac y Zapotlán El Grande.


            Su influencia comercial se extendía hasta el norte del país donde se consumían gran parte de los productos de la industria local, tales como jabón, del cual existían varias fábricas, hilados, tejidos, entre otros. Artesanalmente se producían artículos de cerámica, de corambrería, baquetas, gamuzas, calzones, medias, aparejos para sillas de montar, botas, zapatos, huaraches, así como la forja de hierro y los cuchillos cuya calidad era famosa desde entonces en todo el país.


            Por iniciativa y personal exigencia de Fray Pedro de Ribera, en 1742 se determinó traer el agua de forma subterránea del manantial del Cedazo con un sistema de tuberías de barro y alcantarillas que ayudaban a mantener la suficiente presión para que llegara a la pila de cantera que se encontraba en el centro de la población para así aliviar la sed de los pobladores.
                    
            La secularización de la Iglesia en 1754 obligó a los Frailes Franciscanos a dejar los templos y convento, pero los pobladores gestionaron su regreso, lo cual se dio 30 años después a la antigua Capilla Indígena dedicada a la Virgen de Guadalupe, donde construyeron un Santuario, Convento y un Templo de los Terciarios.


            En 1793 fue descubierta la conspiración independentista perpetuada por el Pbro. Sayulense José Guadalupe Montenegro, quien habría de unirse 17 años después a la lucha iniciada por el Cura Hidalgo.


Los vientos independentistas fueron conocidos en Sayula hasta el 22 de septiembre de 1810 por el paso de una diligencia con rumbo hacia Colima, causando gran confusión entre las familias y comerciantes españoles de esta población que al enterarse que las tropas de José Antonio Torres venían para este rumbo, organizaron el 4 de octubre una solemne misa a manera de despedida en el templo de la Tercera Orden y emprendieron la huida a diversos rumbos del país en busca de garantías.


            Torres llegó el día 28 con un ejército de 5,000 hombres que al grito de ¡viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines! arribaron a la Plaza del Comercio y las casas y negocios españoles fueron saqueados.


            Recién declarada la Independencia de México y ante el intento de Iturbide de instalar una dictadura, se dio la separación del Estado Libre y Soberano de Xalisco el 16 de Junio de 1823, compuesto por 28 partidos, uno de los cuales tuvo a Sayula por cabecera y cuyo municipio ha conservado desde entonces una superficie de 275.75 kilómetros cuadrados aproximadamente.

         
               El 27 de marzo de 1824 el Congreso Constituyente del nuevo Estado Libre y Soberano de Xalisco decretó que “los pueblos cabeceras de los Departamentos de Santa María de los Lagos, La Barca, Sayula y Zapotlán el Grande, tendrán en lo sucesivo título de ciudad”.


En 1825 se nombró a Sayula cabecera del Cuarto Cantón, el cual en 1846 tenía jurisdicción sobre Tuxcacuesco, Zapotlán el Grande y Zacoalco. En 1857 una ley suprimió los Ayuntamientos del Estado a excepción de los de Guadalajara, Lagos, Tepic, Sayula, Zapotlán El Grande y Compostela.


            En 1855 fue abierto el camino directo entre Sayula y Usmajac, la iniciativa fue del Sr. Cura Antonio Gómez, quien aguerridamente y ante la resistencia de los propietarios de terrenos afectados, convocó en el atrio a unos 300 pobladores de Usmajac, quienes con machetes, coas, hachas y demás instrumentos dieron fin a su tarea.


            El 23 de marzo de 1858 pernoctó en esta ciudad el Presidente Benito Juárez García, en su paso hacia Zapotlán.


            En 1860 fue aprendido en Sayula el comerciante liberal tapatío Eulogio Rico, conducido a Zapotlán donde fue fusilado por la espalda en la plazuela llamada “El Jardín del Rico”.


Como consecuencia de las Leyes de Reforma, se abrió el 3 de enero de 1861 el primer libro de matrimonios del Registro Civil, ya que antes todos los registros eran en la Notaría Parroquial.


            En 1865 el Ejército Francés triunfó en Sayula, cuyo gobierno durante 1866 y principios de 1867 fue un Gobierno imperialista, hasta que con la ayuda de las tropas republicanas del coronel Miguel Brizuela, el General Eulogio Parra logró recuperar el sur de Jalisco para la República.


            En esos años Sayula tuvo obras de diversa importancia, se daba servicio médico en un hospital fundado por don Leonardo de la Fuente, el cual era sostenido por el filántropo Celso Vizcaíno quien daba consultas. Subsistía también el hospital de La Purísima con apoyo también de Vizcaíno y del Sr. Cura.


En 1869 ya había sido cercenada la parte norte del atrio de San Roque, cedido por el clero al municipio donde se construyó un Jardín, llamado años después Celso Vizcaíno de la Fuente.


            En 1876 el hacendado conservador Don José Ignacio Vázquez Bravo alivió la sed de los pobladores del norte de la población al llevar agua por una tubería hasta la fuente por él instalada conocida como La Fuente del Ave María o de La Pilita dejando en ella de manifiesto su admiración por el General Miguel Miramón, por quien solicitaba un Ave María por el descanso de su alma a los transeúntes. Reconstruyó de su peculio el templo y torre parroquial.


            En 1886 se acondicionó como cárcel el actual edificio de la Presidencia Municipal, en 1887 se construyeron los arcos que delimitan el atrio del Santuario y se reconstruyó el puente que lleva al mismo.


            Don Claudio Gutiérrez, hombre millonario y benefactor, construyó el extinto Teatro Alfaro que por décadas fue sede de la cultura en esta ciudad y construyó también varias de las espléndidas casas ubicadas por las calles Porfirio Díaz y José Antonio Torres. Existían tres escuelas donde aprendían cerca de 900 alumnos. En 1869 Sayula fue comunicada por líneas de telégrafo y en 1900 por el servicio de teléfonos.

 

     En 1882 el alcalde José J. Vázquez Morett inició la construcción del conjunto de portales de tipo oriental que dividió la gran plaza central en 2 plazas gemelas y que por su elegancia, han contribuido a darle imagen al centro de nuestra población. Ya para estas fechas estaban fincados varios de los portales que circundan ambas plazas, colocó además cuatro fuentes de cantera en la Plaza de Armas, desplazando a la Plaza del comercio la fuente que por muchos años fue el centro de la misma y que hoy luce en el atrio del templo de San José.


            A principios del siglo XX se engalanó la Plaza de Armas con la colocación de un hermoso Kiosco con marcada influencia afrancesada típica del Porfiriato.


            El 26 de febrero de 1900 fue inaugurado el Panteón del Tepeyac, que sustituyó al antiguo Panteón de la Soledad ubicado a un costado del Santuario.

            En 1903 las primeras lámparas de arco iluminaron el centro de la población, la electricidad la generaban por turbinas de vapor en una planta generadora ubicada en la actual calle Constitución, empresa propiedad de los Sayulenses José Eguiarte, Hilario González, Francisco Cárdenas y Paula Gutiérrez.


            El alumbrado se fue extendiendo de la Plaza de Armas a los Portales, calles y casas, dejando en el desempleo y para la historia, al típico sereno que por tantos años patrulló las calles cuidando del orden y de los mecheros de los cuales quedan vestigios en las esquinas de la población.


            En 1906 fue colocado el monumento a Juárez en la Plaza de Armas, ese mismo año fue construido el elegante pórtico de la Presidencia municipal y cambiada la sede de las oficinas administrativas que hasta entonces estaban en las antiguas Casas Consistoriales, hoy Casa de la Cultura Juan Rulfo. También en la primara década del siglo XX se construyeron los portales Libertad y Galeana, que vinieron a cerrar el paisaje de las plazas gemelas rodeadas de portales en 3 de sus costados.


            Desde la época colonial la loza Sayulense era de fama regional, misma que alcanzó su cúspide a mediados del siglo XIX al ser descubierto por el rumbo de Agua Zarca un yacimiento de barro con cualidades excepcionales que fueron aprovechadas por un artesano mestizo llamado Epigmenio Vargas, quien siguiendo la técnica de la mayólica poblana, logró dar esmaltados más gruesos, su barro amarillento y su acabado menos perfecto le dieron un gran prestigio. Era un artesano celoso de que alguien pudiera fabricar cosa semejante, por lo que su técnica murió con él en 1904. La apertura comercial instaurada por el gobierno Porfirista trajo la competencia de productos extranjeros lo que hizo imposible la sobrevivencia de éste y muchos talleres artesanales e industrias de la región.


            Las leyendas urbanas eran parte de la sana costumbre de los pobladores de conversar por las tardes en la plaza o en los pórticos de sus domicilios, conociéndose “La vieja de Ixcapetl”, “La pelona”, “Las torrecillas” y la más famosa “El ánima de Sayula”.


            En 1895 un grupo de jóvenes entusiastas aficionados a la charrería organizaron las fiestas que representan el primer antecedente del Carnaval.


            Pero fue en 1917 cuando retomando esa fiesta, se formalizó celebrándolo a partir de entonces cada año, constituyéndose desde entonces en una fiesta tradicional que ha perdurado hasta nuestros días.
Hasta el año de 1900 Sayula fue un verdadero y gran almacén de mercancías provenientes de todos lados, existían numerosos mesones donde se le daba asilo a las diligencias comerciales de los arrieros, alojaban a las bestias en sus corrales y cobraban hospedaje y alimentación de las mismas, todo esto se terminó a la llegada del ferrocarril que arribó a Sayula por primera vez el 10 de julio de 1901.


            La Feria de Ramos a principios del siglo XX era muy importante no solo a nivel regional, sino en todo occidente, sus orígenes se pierden en el tiempo, la Semana Santa y la llegada de grandes dignatarios eclesiásticos contribuyeron a engrandecerla, sin embargo, la iglesia nunca fue partidaria de esos festejos por considerarlos irrespetuosos con la Semana Mayor, su sede al igual que el tianguis sabatino era la Plaza del Comercio.


            En 1908, de paso por Sayula, estuvo el Presidente Porfirio Díaz para inaugurar el tramo ferroviario Tuxpan – Manzanillo.


            Los festejos del centenario de la independencia incluyeron el arreglo de la Presidencia Municipal que estrenó a las 11 de la noche del 15 de septiembre su reloj público que hasta el día de hoy da servicio, se mandó hacer la escultura del cura Hidalgo en la Plaza de Armas que se inauguró el día 16 al igual que el servicio de tranvías de tracción animal, que acarreaban mercancías y pasaje de la estación del tren al centro de la población. Años después extendió su servicio al panteón municipal como carroza fúnebre, tocando azarosamente el primer servicio al gerente de la Compañía de Tranvías de Sayula, don Jesús Pérez Romero al día siguiente de la inauguración.


            En las elecciones de 1910 en las que nuevamente resultó electo Don Porfirio Díaz, trajo consigo levantamientos de armas por todo el territorio nacional, Sayula no fue la excepción.


            Se formó la Junta Revolucionaria por varias personas de Sayula y Usmajac y estando planeado el inicio el mismo 20 de noviembre a las 11 de la mañana, uno de los integrantes de dicha Junta denunció el complot y se abortó el estallido, los cabecillas huyeron por diferentes rumbos, pero el malestar no cesó y por diversos rumbos la gente se unía a la lucha anti reeleccionista simpatizando con la causa Maderista.


            A la muerte de Madero y Pino Suárez, salta al poder Victoriano Huerta y Venustiano Carranza se apresta a combatirlo. Por estos rumbos se levanta en armas en Tonaya el hacendado Sayulense Jacinto Cortina con un manifiesto contra Huerta en el que hablaba de la gente del campo: “las fuerzas que con ellos se formen, no se convertirán después en un difícil problema para la pacificación, pues estos elementos volverán gustosos y satisfechos por el deber cumplido a reanudar su interrumpida labor”. Combatió por estos rumbos y luego recibió órdenes de incorporarse al ejército de Obregón participando en la toma de Guadalajara, en el ataque a Manzanillo y en la ocupación de la capital de la República.


            El General Francisco Villa llegó a Sayula el 18 de febrero de 1915 como a las 9 de la mañana con alrededor de 600 de sus dorados, desayunó en el Hotel Rosales frente a la plaza de armas donde recibía los partes de la batalla que había iniciado en la cuesta de Sayula desde el día 15, seguido de 6 o 7 de sus miembros del Estado Mayor, subió a la torre de la parroquia desde donde mirando con sus catalejos dominaba parte del campo de batalla. Dio sus órdenes, bajó rápidamente, saliendo luego al trote de sus caballos, seguido de su gente por la Cruz de Copala, lomas de las Toposas, Sombrerete y Cerro Grande, siempre oculto de los combatientes por la topografía del terreno, hasta llegar a la estación del ferrocarril Manzano, ya en el Valle de Zapotlán sorprendiendo al enemigo General Diéguez por la retaguardia, quien considerando el cansancio y merma de sus tropas después de varios días de sangrienta batalla, decidió la retirada con rumbo a Ciudad Guzmán.


            Se dice que en esa batalla intervinieron siete mil carrancistas y nueve mil villistas, y que el número de muertos fue muy grande por lo que los campesinos de la región fueron dados de alta en el ejército para que cavaran pozos y sepultaran los cadáveres. Algunos historiadores señalan que el alto costo de esta victoria villista fue una de las causas del debilitamiento de la División del Norte para la posterior victoria de Obregón sobre ellos, señalan que a su regreso a Guadalajara y luego de ser felicitado por su victoria, Villa comento: “Muchachito, con otro triunfo como el de la Cuesta de Sayula, se acaba la División del Norte”.


            Pedro Zamora, con etiqueta de jefe villista, actuaba descentralizado por la zona costa y sur de Jalisco, dando rienda suelta al vandalismo y a toda clase de desmanes por lo que se había constituido en el terror de pueblos y rancherías. Fueron muchas las familias a las que por falta de garantías obligó a dejar poblados como Atemajac de Brizuela, Tapalpa, San Gabriel y Tonaya entre otras, buscando refugio en Sayula, entre ellas la familia de don Juan Nepomuceno Pérez Rulfo, padre del inmortal novelista Juan Rulfo quien nació aquí el 16 de mayo de 1917.


            En 1920 se fundó por el barrio de San Miguel la escuela nocturna para trabajadores “Fray Pedro Espinoza”, cuyo primer objetivo era combatir el analfabetismo reinante, funcionaban además 2 escuelas, una de niños y otra de niñas, además de un colegio religioso llamado del Sagrado corazón.


            En noviembre de 1911 los ingenieros Prisciliano y Salvador P. Orozco lograron perforar con éxito el primer pozo de agua en Jalisco en terrenos de El Vergel, propiedad del Sr. Miguel Anguiano Camberos, dando así a las tierras el verdor y la utilidad agrícola que la mayor parte del año no tenían. En ese mismo año, obedeciendo un dictamen de un ingeniero venido de Guadalajara, fue derribada la torre de la parroquia permaneciendo trunca hasta 1958.
            La guerra cristera transcurrió en Sayula de manera pacífica. El jefe del 38 Regimiento de Caballería, General Manuel Ávila Camacho, de espíritu conciliador, prudente y respetuoso de la dignidad humana, procuraba intervenir lo menos posible en la persecución de católicos, sabiéndose que llevaba discretamente amistad con el cura Gutiérrez e incluso se afirma que lo llegó a esconder en su propio domicilio.


            Los periodos presidenciales de Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho, fueron para Sayula de provecho, el primero por las amistades cosechadas por su hermano José Raymundo, quien fungió como encargado de la Oficina Federal de Hacienda en esta población y el parentesco político que su hermano Alberto adquirió también aquí. Gracias a esas influencias dicha oficina de hacienda y la sede del Regimiento que en 1932 habían sido llevadas a Ciudad Guzmán, regresaron a Sayula en 1935.


             Ávila Camacho, habiendo residido y contraído matrimonio aquí, sabía perfectamente de las necesidades de la población. Así, en 1942 dieron inicio la perforación del pozo del  frontón popular y los tanques de almacenamiento en el cerrito del Santuario, así como la red de drenaje por todo el pueblo, todo esto con recursos exclusivamente federales. Otro de los grandes beneficios fue el Hospital Civil, construido en su gestión e inaugurado en 1945 con el nombre de su esposa la Sra. Soledad Orozco de Ávila Camacho.


            El 29 de Junio de 1938 fue inaugurado el mercado municipal “Salvador Díaz Negrete”, impulsado primordialmente por José Raymundo Cárdenas quien buscaba aliviar la insalubridad de los mercaderes que tenían sus vendimias en el suelo, si bien la obra era necesaria, se consideró que el lugar de construcción fue en perjuicio de su patrimonio histórico y su imagen urbana.


La educación oficial durante el periodo de Cárdenas era de tendencia socialista, por lo que muchas familias decidieron que sus hijos no estudiaran, o bien, lo hacían en academias encubiertas.


             En 1944 se inaugura el Jardín Escolar ubicado frente a la Plaza de Armas en la explanada del jardín Celso Vizcaíno, promovido y construido por el Gral. Marcelino García Barragán, quien era Gobernador del Estado. La ubicación de esta obra también se consideró equivocada por atentar contra espacios históricos.
En 1946 fue inaugurado también por iniciativa de General Barragán el centro escolar “Jacinto Cortina”, ocupándolo las escuelas superiores de niños y niñas. Fue construido en terrenos del frontón popular que desde 1935 funcionaba en el sitio que ocupó la antigua capilla de San Sebastián.


             En julio de 1940 fue inaugurado el Cine Edén que por muchas décadas fue punto clave en el esparcimiento del pueblo, vino a sustituir a su antecesor cine Rialto que funcionaba desde 1927. En ese mismo año el ayuntamiento en turno se distinguió por vender varios predios municipales, alguna fracciones del campo deportivo y la fracción sur de la Plaza del Comercio, lo cual se consideró como un atentado contra el patrimonio municipal.
             Hacia 1945 las fiestas de carnaval alcanzaron mayores niveles de popularidad y fama con la venida del cómico Mario Moreno Cantinflas, quien durante varios años hizo las delicias de los asistentes y contribuyó con su presencia a que los Sayulenses crearan el Centro Recreativo Sayula A.C. que entre otras cosas logró construir el casino Mario Moreno y la Plaza de Toros “El Toreo” en 1947.


                          El 23 de noviembre 1946 se inauguró el Banco Refaccionario de Jalisco.
            La primera mitad del siglo XX se distinguió por los grandes avances en materia de comunicaciones al unirse Sayula por terracería con Guadalajara, Ciudad Guzmán, San Gabriel y Tapalpa, además de diversas obras de infraestructura en salud y educación.


            En la segunda mitad del siglo pasado se truncaron importantes proyectos, como la presa de La Joya que pretendía irrigar más terrenos de caña que alimentaban el ingenio de Amatitlán, a causa de esto, dicha industria por incosteable fue desmantelada y llevada a Martínez de la Torre Veracruz en 1956.
Otro retroceso fue el subsidio del Hospital que bajó al mínimo.


            Pero en cambio, la agricultura se tecnificó aumentando los rendimientos considerablemente y aprovechando el agua de subsuelo con sistemas de riego tecnificados y superficie creciente de cultivos en invernadero. La porcicultura fue una actividad importante durante los setentas y ochentas, pero vino a menos a finales del siglo.
Junto a la agricultura, otras actividades como la avicultura, artesanía, ebanistería, herrería y comercio en general, son las que siguen dando sustento al municipio.


Las escuelas en los niveles básicos crecieron en número ayudando a casi eliminar el analfabetismo.
            En 1965 se construye el mercado municipal Benito Juárez en el mismo sitio que antes ocupó el primer mercado, lo que se consideró otro error histórico por la ubicación de la obra.


            Las caminos de terracería fueron asfaltados de 1956 a 1958 en un nuevo trazo a Tapalpa. A Guadalajara y Ciudad Guzmán en 1957. Y de 1960 a 1970 la que va a San Gabriel.


            La Biblioteca Pública funciona desde 1958 y una más en la delegación de Usmajac.


            En 1958 el Alumbrado Público fue de lámparas fluorescentes y en 1970 se cambió por vapor de mercurio.


            En 1955 el Ejército abandonó el convento anexo a la parroquia –donde estaba desde los años 30- para habitar la nueva colonia militar.

             En 1958 se abrió la calzada del Ejército que ahora es uno de los ingresos a la población.

 

             En 1966 se inauguró la casa hogar con el fin de que las personas humildes tuvieran un sitio donde lavar, coser, planchar, guardería para los niños, entre otras actividades.      

 

               En 1970 se inaugura la Unidad Deportiva Gustavo Díaz Ordaz en terrenos que en 1936 se habían intercambiado por el antiguo Panteón de la Soledad.


             En 1948 el Presidente Municipal en turno vendió por kilogramos como papel viejo el archivo histórico municipal, perdiendo Sayula un acervo histórico de invaluable valía de 1932 para atrás.


             En 1951 se fundó el Club de Leones y en 1962 inauguraron su propio casino, mismo que viene dando servicio a las generaciones actuales con un aforo limitado para estas épocas.


            En 1984 fue demolido el antiguo Teatro Alfaro, orgullo de Sayula en el siglo XIX, calló además el techo del templo de San José (antes San Roque). Anteriormente a finales del siglo XIX había sido destechado el templo de la Tercera Orden Franciscana ubicado en el atrio del santuario para retecharlo, obra que nunca fue posible llevar a cabo.


             En los años setenta del siglo pasado y gracias a la labor de José Guadalupe Zuno Hernández, se logró la Escuela Técnica Agropecuaria ETA (ahora EST 11) y luego el Centro de Estudios Tecnológicos Agropecuarios CETA (ahora CBTa 19).


            A iniciativa del ingeniero José Ángel Cárdenas Alfaro, apoyado por un buen número de vecinos, se fundó el 23 de Septiembre de 1971 la Delegación Sayula de la Cruz Roja Mexicana. Entre 1972-74, es rehabilitado y re equipado el Hospital Civil con importante donativo de la Sra. Soledad Orozco de Ávila Camacho.


            En el período 1974-1976 se construyó el Auditorio Municipal, el Centro De Salud y Rastro de Usmajac, así como la Diagonal que lleva a la EST 11.


            Para el Carnaval de 1976 se incluyó en el programa un Desfile de Comparsas, que es hasta la fecha el mayor atractivo del carnaval.

             De 1977 a 1979 se introdujo agua potable y empedrados a varias colonias y se construyó el jardín de la Candelaria.


             El 18 de agosto de 1977 se automatiza el servicio de telefonía.


             El 11 de febrero de 1978 se inauguró el Asilo de Ancianos María Auxiliadora con el esfuerzo filantrópico del Sr. Jorge Eguiarte González y su esposa Mercedes Chávez Vizcaíno, con capacidad de atender a 24 ancianos.


              En el periodo 1980-1982 se edificaron secundarias en Sayula y Usmajac, algunos jardines de niños y escuelas.


            El 31 de enero de 1980 inicia sus servicios la clínica del IMSS y en marzo de 1987 un consultorio del ISSSTE.


             En el periodo 1983-1985 se remodeló la Plaza de Armas desapareciendo la primera cuadra de la calle 5 de mayo y se construyeron los mercados de la colonia del ISSSTE y el de Usmajac.

 

             En 1986 es abierta a la circulación la autopista de cuota Guadalajara – Colima – Manzanillo, que si bien trajo seguridad y rapidez en los traslados, también es cierto que aisló comercialmente a varias poblaciones, entre ellas Sayula.


             En la Administración 1986-1988 por primera vez se integró al Ayuntamiento un regidor de Representación Proporcional, se remodeló el jardín de Usmajac, se construyeron los puentes de los lavaderos y el de Ocampo que luego derribó la corriente del río. Se remodeló el jardín de San Sebastián y se perforó un pozo en la Caja de Agua. La oficina de Aguas Potables volvió a ser municipal.


             Para 1989-1991 se construyeron las Unidades Deportivas Marcelino García Barragán en Usmajac y Heriberto Anguiano de la Fuente en la cabecera, se construyó una pista de atletismo al poniente de la ciudad, se ensanchó el puente de la viguita y se gestionaron mejoras al Hospital Civil.


             Entre 1992-1994 se realizó un Jardín de Niños en la Candelaria, se perforó un pozo profundo en el lienzo charro y se repuso el caído puente de la calle Ocampo.


            En el periodo 1995-1997 se re empedraron varias calles periféricas, se construyó el puente de la Cruz del Cuarto que conduce a las ladrilleras. 

   
              Durante el periodo 1998-2000 se asfaltó el camino viejo a Usmajac, se cambió el piso y se repuso viguería a todos los portales del centro, se amplió el ingreso principal a la población con el Boulevard Juan Rulfo, se construyó la plazuela de la Colonia 27 de Septiembre, se construyeron huellas de pavimento ecológico por diversos rumbos de la cabecera municipal, se asfaltaron calles de Usmajac y cambió totalmente el alumbrado público, se remodeló la casa de la cultura y museo de arqueología, se construyó el banquetón en la primara cuadra de Ávila Camacho oriente, así como los andadores ecológicos a un costado de la carretera a San Gabriel y camino viejo a Usmajac, se construyó el puente de la calle Provincia de Ávalos, la casa del deportista, se iluminaron ingresos a Usmajac, Tamaliahua y El Reparo, se logró traer al municipio maquiladoras de ropa en Sayula y Usmajac, se gestionó la guardería del DIF, se construyeron casetas de policía, entre otras acciones.


             Entre 2001 y 2003 se continuó con los pavimentos ecológicos en algunas calles de Sayula y Usmajac, se remodeló con polémico proyecto el Jardín de San Miguel, se colocó un colector de drenaje por la calle Quintana Roo y se instaló un Relleno Sanitario.


             En el periodo 2004-2006 se cambió la imagen de la colonia Lomas del Rio que sufría extremo nivel de abandono, con drenaje, agua potable, banqueteo, pavimento ecológico y alumbrado público, se construyó la cancha de futbol rápido en La Mezcalera, así como las canchas de voleibol playero, basquetbol y tenis en la unidad deportiva Díaz Ordaz. Se remodelaron los jardines de San Miguel, San Sebastián, el Santuario y la Viguita. Se edificó el monumento al ánima de Sayula y al Herrero. Se compró y acondicionó casa para la sede del DIF municipal, se compró terreno para viviendas de IPROVIPE a un costado del panteón, se perforó pozo profundo en Tamaliahua, se compró terreno y edificio para Caseta de Policía en la calle Matamoros y Fray Pedro de Gante, se construyó hemiciclo de bancas de cantera en la Plaza de Armas, se gestionó la reubicación del Jardín de Niños Celso Vizcaíno para rescate el de la plaza pública en ese sitio, se restauró edificio de la Presidencia Municipal y del Centro Cultural Olivia Ramírez de Yáñez, se construyeron los museos de metalistería “Salvador Ojeda Silva” y de Arte Sacro en el Santuario, se continuó con pavimentos ecológicos y adoquinado de importantes arterias viales, se iluminó el conocido Callejón de La Mula y la entrada por la calle Prolongación Constitución, se inició la Carretera a Tapalpa por el poniente de la población, se asfaltó el camino de terracería Amatitlán – Tamaliahua, se renovó la red de agua potable y drenaje en la colonia del ISSSTE. 

     
              Para el 2007-2009 se adoquinaron las calles Prolongación Constitución, Prisciliano Sánchez, las periféricas al Jardín de la Candelaria, la de Pedro Moreno e Hidalgo en Usmajac en la zona centro, se asfaltó el Callejón de La Mula y la calle Eulogio Rico, se concluyó la reubicación del Jardín de Niños Celso Vizcaíno donde inició sin concluir un proyecto de plazoleta, se construyó a los costados de la Autopista Guadalajara – Colima los módulos del Parador Turístico y Artesanal, se colocó pavimento hidráulico a la colonia del ISSSTE, entre otras obras.


            La actual Administración 2010-2012 en principio se redujo su tiempo de Gobierno, toda vez que por las recientes Reformas Electorales, ya no concluirán en Diciembre de 2012 sino en Septiembre, es decir, tres meses antes.
             Se tienen proyectos y planes con visión a corto, mediano y largo plazo, pretendiendo sentar las bases e infraestructura para volver a la línea del progreso y recuperar la grandeza y liderazgo que Sayula tuvo en tiempos pasados.


Campo Militar “Coronel Miguel Brizuela”.
             Su instalación y permanencia se debe principalmente a los Generales Manuel Ávila Camacho y Marcelino García Barragán.

             En 1910 al estallar la Revolución Maderista, el Cuartel estaba en la casa ubicada en la confluencia de la Avenida 16 de Septiembre y Silverio Núñez, a un costado de la capilla de San Francisco de Paúl, pero en la acera de enfrente.


             De acuerdo al Libro número Uno de Actas de Sesiones de Ayuntamiento, en sesión ordinaria del 13 de marzo de 1933, se le confirió al Presidente Municipal, Ciudadano J. Jesús Cisneros, la comisión de entrevistarse con el General Manuel Ávila Camacho, quien en ese entonces era Oficial Mayor de la Secretaria de Guerra y Marina, con el objeto de que se viera la posibilidad de enviar un regimiento a esta plaza.


             Y en la sesión ordinaria del 22 de Enero de 1934 se dio cuenta del oficio número 0111 de fecha 18 de Enero de 1934 en el que el Ciudadano General Brigadier Comandante del Segundo Sector, Pascual Cornejo Brun, informa que por acuerdo expreso del Ciudadano General de División Comandante de la IX Zona Militar, con esa misma fecha quedó establecido en esta ciudad la matriz del Segundo Sector Militar y del Regimiento de Caballería número 35 que estaba a su mando.


             En 1936 se instaló el Cuartel en la calle Vallarta # 25, donde residió el 37º Batallón de Infantería al mando del General Francisco Padilla García. Por esa misma época el Regimiento de Caballería se aposentaba en la amplia casona propiedad de la Beneficencia Privada Paula Gutiérrez y Felipe Cisneros, luego propiedad de los señores Pedro y Enrique Rodríguez González, acera norte de la entonces calle Reforma hoy Ávila Camacho Oriente.


             En 1935 cambió su ubicación al ex Convento de San Francisco de Asís anexo al Templo Parroquial.   

        
             En 1950 el Coronel Aureliano Ávila Higareda, Comandante del 17º Regimiento inició trabajos de adaptación en

el antiguo edificio que, planeado para dedicarlo a hospital e iniciado en la primera década del pasado siglo, había dejado inconcluso la Beneficencia privada arriba mencionada.


             Se trataba de una hermosa finca con amplio portal al frente y adecuado mirador al centro. En su interior se buscó imitar la arquitectura de los portales conocidos como El Parián del centro de la población.      


             El 7 de julio de 1950 salió el 17º Regimiento destinado a Ameca, llegando a sustituirlo el 21º comandado por el Gral. Samuel Urbina Oscoy. Dicho Regimiento es removido a Zamora, Michoacán en marzo de 1951, arribando de la misma población michoacana el 8º encabezado por el Coronel Manuel Martínez Sicilia, quien fue relevado del mando en 1953 por el también Coronel Pedro Aragón Burrola.


             Martínez Sicilia intensificó las obras del nuevo cuartel, perforó un pozo profundo, acondicionó el comedor, oficinas y amplio dormitorio de dos plantas, obras que de momento llenaron las condiciones para alojar al regimiento. Y a fines de abril de 1955 abandonó su adscripción para alojarse en el nuevo cuartel.  

      
             En 1957 el Coronel Aragón gestionó ante autoridades y Comunidad Agraria la cesión de terreno para abrir una calle directa al nuevo Cuartel partiendo de la calle Independencia y a la que se le dio el nombre de Calzada del Ejército, empedrada en 1961 y pavimentada después. Construyó las caballerías, el monumento a la bandera, el picadero y realizó una plantación de árboles en el terreno frontero al cuartel.


       En enero de 1961 el entonces Comandante Coronel Israel Cuellar Layseca, amplió caballerías y comederos, realizó una instalación de tiro al blanco, una cancha de frontenis y, al ser relevado en 1962, dejó sin terminar otro dormitorio para tropa.


Fue relevado por el Coronel Francisco González Ramírez, bajo cuyo mando el 8º Regimiento fue removido a Zamora, Michoacán, viniendo de la misma población nuevamente el 21º al mando del Coronel Horacio González y González, quien realizó esfuerzos para que el Cuartel fuera no solo un lugar decoroso, sino ejemplo de organización y buena presentación. Colocó un muro entre los pesebres, circundó el Cuartel con eficiente muro y amuebló la sección sanitaria y enfermería.


            En enero de 1965 fue sustituido por el Coronel Mario Ayón Pérez, quien realizó obras de riego en los amplios terrenos del Cuartel y dio mantenimiento a los edificios, siendo relevado en 1967 por el Coronel Víctor Manuel Ruiz Pérez, quien con el apoyo del Secretario de la Defensa Nacional, General Marcelino García Barragán, realizó una gran labor constructiva, terminando un amplio dormitorio para alojar un escuadrón, así como el depósito de montura, una amplia alberca, marcó las canchas de futbol y campo de equitación e inició una sección habitacional que en un principio consistió solo en diez casas para jefes y oficiales, también construyó un parque de juegos infantiles

.
             Y una vez terminadas dichas obras, a sugerencia del General García Barragán, le fue impuesto el nombre de “Campo Militar Coronel Miguel Brizuela”, en honor a uno de los patriotas republicanos que sucumbieron en la lucha contra la invasión francesa en la región.


Posteriormente, el mismo General García Barragán dio la orden de construir la Ciudad Militar anexa al Cuartel con el objeto de garantizar la permanencia de la instalación militar de este lugar.


            El Coronel Heriberto Bello Fernández arribó en enero de 1971 y construyó un amplio depósito de pastura. Y con la colaboración de la Comisión del Sur de Jalisco Jefaturada por José Guadalupe Zuno Arce, Las Industrias de la Cal y Cemento y la Compañía de Atenquique, fincó nuevas caballerizas, así como la Escuela primera Cadete Francisco Márquez.

             El Campo Militar ocupa una superficie de diez hectáreas adquiridas al ejido. En 1972 se construyó un casino frente a la alberca, luego un amplio y funcional comedor y la zona residencial para elementos de tropa, también se amplió la de Jefes y Oficiales.


            En 1984 llegó procedente de Querétaro el 14º Regimiento de Caballería Motorizado sustituyendo al 21º que salió para la plaza Queretana.


            Aproximadamente en 1992 comenzó a funcionar un vivero que producía arbolitos para reforestación que se distribuían por diversos lugares del país. Además de ser una fuente de empleos para la población civil. Lamentablemente en el año 2006 fue cerrado dicho vivero.


             El 20 de Julio de 1997, Comandado por el Coronel Jorge Cairo Navarro, el 14º Regimiento salió a Tenancingo, Estado de México.


             Y en su lugar vino el 9º Batallón de Infantería, Comandado por su Jefe Interino Teniente Coronel Aurelio Miranda Carreón, con un personal más amplio que el de los Regimientos Motorizados, por lo que el cuartel fue objeto de diversas modificaciones y edificaciones para adaptarlo a la nueva corporación. Desde entonces se encuentra dicho Batallón en nuestro municipio.

Usmajac.
            La población de Usmajac, al igual que Sayula, es de una remota antigüedad, considerándose que datan de las primeras migraciones venidas del norte realizadas presuntamente por los arcaicos u otomíes que lógicamente se basaban para instalar sus pueblos, en la abundancia de agua, caza lacustre, cerril y buena producción de frutales  como guamúchiles, mezquites, pitayas, guayabas, zapotes, capulines, guajes, tejocotes y plantas como el nopal, mezcal, entre otras.


            No se conoce el nombre que debió llevar en Otomí, ya que el que tiene pertenece al náhuatl traído por tribus de esa raza que, pasando por nuestra región, nos dejaron su lengua, costumbres, nuevas técnicas artesanales y agrícolas, contribuyendo así a elevar el grado de civilización.


            Amatitlán es “lugar donde abundan los amates”, árboles de cuya corteza sacaban papel o también “lugar donde se hace papel”. A los amates pertenecen especies como  camichines, zalates o  higueras, que abundan en la región y justifican su nombre.


            El nombre de Usmajac, Uxmajaque o Axomaxac, como se le menciona en algunos documentos y crónicas, según el padre Arreola, maxac, significa división; uztol u oztol, la cueva o la mina, “lugar de la mina que se reparte en dos socavones”. Otras versiones la señalan simplemente como “lugar de socavones”, aunque en la actualidad   no existe tradición de tales socavones.


            Otra versión podría ser la de los pozos que se abrían para sacar sal en la playa. El alcalde mayor de la Provincia de Avalos, Juan José Carrillo y Vértiz, en l79l, confusamente, afirma que: “El (nombre) de Uxmajac (cuyo significado no se expresa) no se encuentra persona que sepa la lengua mexicana y la mazorral que hablan los indios como adulterada, esta y los nombres de los pueblos no da justa idea de ellos”. Sobre este particular habrá que aportar que por el hoy Estado de Veracruz se hablaba una lengua llamada “mexicana-mazorral” que debió ser un derivado del nahoa o mexicano, corrompido o, como lo indica el alcalde Carrillo, adulterado, o bien, pudiera tratarse de una palabra del antiguo y para entonces desaparecido idioma tzaulteco.


            A la llegada de los españoles en 1523, Alonso de Ávalos inició la adquisición de tierras en nuestra región, primeramente para fincar aposentos para él y sus compañeros,  cerca  de la fuente de Amatitlán, ya que, de acuerdo con ordenamientos reales, no podía residir en Sayula, designada cabecera de su Encomienda, fundándose de esa manera la Estancia, después hacienda, de San Joseph de Amatitlán.


            El 14 de mayo de 1924 comenzaron a aplicarse en este municipio las leyes sobre dotación de ejidos emanadas de la Revolución, viniendo el ingeniero Salomón Rojo, nombrado por la Junta Agraria, para dar posesión de 600 hectáreas de la hacienda de Amatitlán propiedad de Julio de la Peña y Arias, a la Comunidad de Usmajac, consistentes en  los potreros El Casco Chico, el Casco Grande, Apasta, El Colorado y otros, así como diversos de la Beneficencia Privada, Paula  Gutiérrez y Felipe Cisneros  y poco después La Ciénega, Los Nogales, Los Manguitos y El Aguacate.

 

La Virgen de Amatitlán
            Los cronistas Franciscanos Fray Antonio Tello y Fray Nicolás de Ornelas y Mendoza, señalan que, en las postrimerías del siglo XVI los Frailes del Convento de Sayula, fundaron en Amatitlán el Hospital y la Cofradía de Ntra. Sra. de la Limpia Concepción y colocaron en él una imagen pequeña de la misma.


            Habrá que aclarar que la fiesta que se le celebra es el 8 de septiembre, o sea, la Natividad de la Virgen, sin embargo, desde los primeros tiempos, hasta hoy, la imagen es conocida como Nuestra Señora de Amatitlán.
Ornelas escribía en 1722 que “Nuestra Señora de Amatitlán se contaba entre las de más fama por sus milagros en la región de Sayula y era muy venerada por los vecinos.


           Anteriormente era solemnemente llevada a Sayula todos los años el 16 de agosto, donde se le hacían especiales rogativas implorando un buen temporal, luego era restituida a Usmajac con igual pompa y daba comienzo el novenario.


            Desde el inicio de la Colonia, el Encomendero Alonso de Avalos trajo, como ya se dijo, al primer eclesiástico. De ahí en adelante siempre se vio atendido espiritualmente por frailes o clérigos, al igual que su familia y la incipiente población española, mientras los indígenas recibían el bautismo y la cristianización, fincando dentro de la Estancia un templo, que debió ser dedicado a San José cuyo nombre fue antepuesto al de Amatitlán, significando con ello su patronazgo.


            En Usmajac, los Frailes del convento de Sayula debieron levantar una pequeña capilla dedicada a la Santísima Trinidad, primitiva Patrona de la población, a donde venían a atender a los indios, iniciándose así la catequización.


            Mientras vivió Alonso de Ávalos, el templo de Amatitlán se mantuvo en buenas condiciones, sin embargo, a raíz de su muerte en l575, los problemas suscitados entre sus herederos y el remate de los terrenos, hizo que la Estancia fuera descuidada, sufriendo la capilla daños que se fueron agravando.


            En 1605 el sitio estaba casi despoblado y aún cuando en 1652 todavía era considerado “visita” del convento de Sayula, la decadencia continuaba, el hospital estaba en ruinas, la Iglesia vino abajo, por lo que la imagen de la Virgen fue trasladada al templo de Usmajac y en 1679 el Obispo León y Garabito en su visita pastoral, ordena que los huesos de los difuntos inhumados en la destruida capilla, fueran conducidos al cementerio de la Parroquia de Sayula, dejando de ser Amatitlán “visita” y quedando en esa calidad solamente Usmajac, en la cual se fundó también el hospital de Nuestra Señora de la Limpia Concepción.
 
            El Templo fue reedificado en 1904. El 20 de octubre de 1953 arribó el Pbro. Licenciado José Isidro López que ejerció una dinámica de mejoramiento social, perforando un pozo profundo en el atrio del templo, bendecido, en unión de una pequeña capilla para el Santísimo y un mirador en la esquina de la casa, el 26 de julio de 1954 por el Arzobispo José Garibi Rivera, colocándose varios hidrantes para dar agua al vecindario; influyó para la supresión de cantinas en las fiestas patronales, logró apaciguar los belicosos ánimos de los habitantes que producían muertos cada fin de semana, impulsó la avicultura en los hogares.


            En 1956 recibió otro sacerdote, originario de la vecina población de Unión de Guadalupe, el señor J. Jesús Contreras, también de gran espíritu de trabajo y convivencia con sus feligreses, que, en el propio año ya estaba embovedando el portal exterior de la casa vicarial; amplió el servicio de agua potable a varias calles que funcionó hasta que el gobierno la extendió por la mayor parte del pueblo. En l972 se fincó la nueva torre parroquial, según proyecto del Ing. Ugarte, de la mitra tapatía.
         
            El 22 de diciembre de 1946 se inaugura el edificio que por varias décadas ocupó la delegación. El gobierno del General Manuel Ávila Camacho instaló un moderno ingenio azucarero en la ex hacienda de Amatitlán, inaugurado en 1946 con capacidad diaria de molienda de mil quinientas toneladas, en contraposición con  las ciento cincuenta que molía el anterior, quedando al frente de la empresa el señor Julio de la Peña y Arias.


            Hubo gran optimismo por esta que debió haber sido gran fuente de trabajo, planeada tomando en cuenta la proyectada construcción de una presa en Atoyac, que irrigaría considerable cantidad de terreno para la siembra de caña, sin embargo, al no construirse la presa, el ingenio, falto de abastecimiento, fue desmantelado en l956 y trasladado a Martínez de la Torre, Veracruz, a donde debió seguirlo buen número de trabajadores de Usmajac, siendo este uno de los mayores fracasos económicos que propició despoblación  y miseria en toda la región.


            En el año de l970, estando J. Guadalupe Zuno como Vocal Ejecutivo de la Comisión del Sur, fue construida e inaugurada la Escuela primaria María Esther Zuno de Echeverría, en el lugar que antes había ocupado la escuela Prof. Aurelio Ortega.


En el trienio municipal 1974-1975 se construyó el Centro de Salud que poco a poco ha venido aumentando sus servicios a la población, un jardín de niños y se reconstruyó y puso en servicio el rastro municipal.


            El 7 de septiembre de l986 la remodelación del Jardín Principal, quedando como está ahora.


            En l990 se construyó la Unidad Deportiva “Marcelino García Barragán”, magnífica sede para el impulso deportivo.


            El 30 de octubre de l990 inicia funciones una administración de correos.


            El ayuntamiento 1998-2000 asfaltó las calles principales, así como el viejo camino directo a Sayula.


Tamaliahua
El nombre de Tamaliagua, afirma el propio Arreola, “está estropeado, debería ser Tamaliacua  y significaría “culebra de tamal” o “tamal en forma de culebra”.

El Reparo.
            En cuanto al poblado de El Reparo, su nombre es claramente español, el anciano ejidatario don Pedro López afirma que era el lugar destinado para “reparar” o curar después de la temporada de cultivos a los animales enfermos o decaídos. Sin embargo, en las escrituras de la hacienda, en l652, mencionan un “Toro Reparo” dentro de esos terrenos que estaban midiendo, dando cabe a suponer que ahí debió estar ubicada la llamada “Estancia de las Vacas” o la “Estancia Vieja de Ganado Mayor”, de Alonso de Ávalos, mencionada en los títulos de propiedad, la cual debió ser sede de festivales de lazo y jineteo, versión que  podría encuadrar con el actual nombre.

Telefonos